viernes, 29 de mayo de 2009

Reflexiones


Siento haberme retrasado hoy respecto al horario, sobre todo por Guilermo que es mi único seguidor, o al menos el único que se ha molestado en declararse como tal. Gracias Guillermo.
Ocurren cosas en torno a este mundo del Tarot como el exceso o la ausencia de confianza. Ya sabemos que las personas andamos como péndulos, siempre en los extremos.
Los tarotistas nos vemos atrapados entre quienes se creen que suplantamos a Dios y todo lo que vemos será tal y como lo vemos sin dar cabida al error humano lo que crea una dependencia y un fanatismo nada sano, y los otros, los que han tenido una mala experiencia y te ponen a prueba como no se les ocurriría probar a ningún otro profesional, cosa que encontramos en el día a día.
Creo que la culpa de esto la tienen esos gabinetes en los que es imposible hablar con la persona que se anuncia y te pasan con cualquiera que esté dispuesto a coger un teléfono y enrollarse bien.
Entiendo que algunas personas se han sentido estafadas, pero, si no han conectado correctamente con el profesional que encontraron, ¿por qué insisten en lugar de acudir a otro?