Cuando consultamos el Tarot debemos tener una idea bien clara de lo que necesitamos saber y hacer la pregunta muy concreta, de manera que las cartas puedan darnos una respuesta también concreta.
A veces te dicen: - Hazme una tirada, a ver que sale.
En este caso lo que hago es una tirada para un año, como se hace en las fechas de Año Nuevo o en los cumpleaños para ver la tendencia a los cambios y novedades. Si en ese "año" no va a ocurrir algo determinante, lo que nos indican son los hechos punteros que están señalados para el futuro, cualquiera que sea esa fecha. No hay cartas en blanco.
Una consulta nos proporciona una visión general de las cosas que probablemente ocurrirían si no lo sabemos, así al no tener información, no haríamos nada por cambiarlas o sacar mejor partido.
Quien más provecho saca de una tirada es el consultante que te dice: Me encuentro en tal y tal circunstancia por esto, y quiero saber si lograré (o podré evitar) tal cosa. En ese caso las cartas dan respuestas rotundas, te dicen qué, cómo y por qué pasará o no lo que esperas o temes.
Pero si divagas porque tienes miedo de dar demasiada información "para no caer en la trampa del tarotista de turno", es como si entras en una librería y no pides que lo quieres. Evidentemente si has entrado en una librería, es un libro, sí, pero de que tipo?
- Algo entretenido, para pasar un rato agradable - dices tú. Y el librero te ofrece lo que le entretiene a él, que puede coincidir o no contigo, y así estar dando vueltas a temas hasta dar con lo que realmente te sirve.
Es decir: si el tarotista está teniendo una vivencia determinada, va a enfocar la tirada por ahí, no puede evitarlo. Al mirar sólo le llama la atención lo que coincide con lo que ya tiene en la cabeza, Y eso puede o no, ser lo que a ti te preocupa.
De esta manera se pierde mucho tiempo y si tu consulta es por teléfono hemos caido en la trampa que queremos evitar, porque el tiempo es dinero. Y si es en vis a vis, podríamos irnos de la consulta sin saber lo que nos importa, porque hemos consumido mucho tiempo y hay más personas esperando y por lo mismo, haber hecho un gasto inútil.
Consultar el Tarot es como hacerte con un plano donde figuran las calles cortadas, las de dirección única y las de doble dirección. Primero tienes que decidir donde quieres ir y mirar el recorrido, así verás dónde llegarás si continuas por ahí, pero al tener el plano, o la visión general, puedes hacer uso de esta información para elegir el camino más seguro que te lleve donde quieres sin verte en un atasco, perdiendo tiempo y oportunidades.
Por eso cuando consultes concreta lo más posible la pregunta para tener una información rápida y fiable.